Los muebles de pino provenzales fueron trending topic hace 20 ó 30 años, seguro que te hincharías a verlos por todas partes. Lástima que en muchos hogares fueran sustituidos más tarde por otros modernos (normalmente de peor calidad). Sin embargo, en las casas  de playa resisten todavía a la invasión sueca como aquella aldea poblada por irreductibles galos, normalmente con no demasiado entusiasmo por parte de sus usuarios, sobre todo los más jóvenes.

Y aquí viene un PERO muy gordo, es una pena dejarse llevar por la estética tan alegremente y no ver los que lo muebles de pino provenzales esconden debajo de su barniz amarillento: madera maciza, una ebanistería duradera y normalmente de buena calidad y, sobre todo, muuuuchas posibilidades de transformación.

Nuestra clienta hizo reformas en su casa de Cabo de Palos y dejó un comedor-sala de estar diáfano y muy cómodo. Sus antiguos muebles de pino tenían el barniz típico amielado fruto de su fotosensibilidad y sí, se veían un poco pasados de moda.

Trabajamos el diseño con ella teniendo muy en cuenta el elemento suelo, ya que este tenía un gris muy intenso que estéticamente se lo comía todo. Había que dar con colores que no contrastaran demasiado y que equilibraran el efecto luz fría que generaba el suelo.

Su tono madera de pino natural + este juego de verdes y unas tapicerías románticas fueron los elegidos. Quizás pueda parecerte que se trata sólo de elegir uno o dos colores y lacar pero nosotros analizamos la luz y el color para que el resultado sea el deseado y en este caso, creo que quedó bastante bien.

El aparador fue el centro de todas las miradas, el trabajo de puertas a dos colores marcaba la pauta, lo demás se fue construyendo solo: mesa, sillas y como toque final, la mesa de centro.

En la siguiente imagen se ve muy bien centrado con el cuadro y la lámpara de reciclaje que nuestra clienta hizo ella misma en nuestro mañaneo-taller .

El resto de detalles decorativos vendrían después, poco a poco, cayendo con sentido, belleza y practicidad, que es lo que pide una casa de playa.

Las sillas siguieron la estela del aparador: restaurar la madera, aplicar un barniz muy natural, el tono verde oscuro del aparador para el respaldo y añadir una sobretela acolchada cómoda y funcional pero muy bonita.

Sillas en formación en el taller esperando su turno de acabado.

Tela de gobelín de nuestra selección particular de bonitas telas tapiceras para levantar un mueble muerto si fuera necesario.

Detalle de la sobre tela tapizada agarrada con velcros y súper fácil de lavar. Puntazo a favor para disfrutar de la casa sin sobrecargarte de trabajo.

La mesa sencillamente se decapó y barnizó con un efecto natural para no añadir ni quitar nada a un diseño, para mí, redondo

Ya que estábamos por allí nos ocupamos también de la mesa de café con una intervención muy sencilla pero que generó un gran cambio: eliminamos las chapas laterales de las patas, añadimos una cruceta en madera de pino muy estilo Hamptons y el sobre se remató con una carta naútica de nuestra clienta.

Y cerramos el post con la vista general del comedor-sala de estar de esta estupenda casa en Cabo de Palos. Me encanta lo espacioso y nada cargado que resulta y el equilibrio de los colores, súper disfrutable. Gracias por la confianza y a seguir apostando por los muebles de pino provenzales, éxito asegurado.