Ricardo nos llamó después de ver nuestras Amarquimias en la Feria ecológica  de su pueblo, Alumbres, en la que participamos. Y es que a él, según palabras textuales de su familia, le gusta todo lo raro, no sé en qué lugar nos coloca esa afirmación a nosotros pero nos lo tomamos como el mejor de los piropos. El caso es que Ricardo se quedó prendado con nuestras cosas y tardó en llamarnos el tiempo que le llevó encontrar entre los tesoros familiares un mueble que le gustara para recuperarlo. Encontró este banco y tras practicarle la Amarquimia, Ricardo ya tiene el primer mueble de su casa, el primerico de todos, no es coña.

El banco tenía la tapicería bastante mal pero la madera estaba en buenas condiciones y además el tallado es bonito y lucido, así que lo único que hicimos fue nutrirla con un mejunje que nosotros hacemos con aceite de linaza, aguarrás y amoniaco, gracias a él los muebles siguen el lema de la Real Academia de la Lengua Española: «limpia, fija y da esplendor».

Manos a la obra con el tapizado: ¡fuera el sistema de muelles! estaba bastante mal (los tenemos guardados, estos van para algún invento nuestro), cinchas, gomaespumas, la magnífica tela americana que le propusimos a Ricardo y un cordón de los colores similares a la tela. El culo lleva una tela antigua reciclada haciendo unas flores muy bonitas y un detalle final Amarquimia para dejar constancia de nuestra obra. ¿Te apetece ver algunas fotos?

Feliz semana!