Los grandes muebles de salón son normalmente los primeros que se desechan a la hora de reformar una casa pero realmente tienen mucho potencial si los divides en partes y recuperas las mismas en distintas versiones. Mar se dio cuenta de esto y pensó que podía sacar un aparador de la antigua boisserie de su abuela, sus motivos eran claros: sentía un vínculo especial con su abuela, había vivido en esa casa, cree firmemente en el reciclaje de muebles y su visión de arquitecta la llevaba a adivinar que podía quedar un mueble muy chulo. Ella supo de nosotros por la sala que amarquimizamos en el CEEIC de Cartagena (pincha aquí para verla) y sintió que podíamos llevar a cabo su proyecto.

Despiece 1: parte inferior de la boisserie de la abuela para construir un aparador estilo nórdico

Este trabajo se hizo hace ya algunos años y, por aquel entonces, estábamos tan embebidos en los proyectos que no levantábamos cabeza ni para sacar fotos del proceso, así que nos vamos directamente al después sin más dilación.

El salón de Mar era enorme, contaba con una cocina en uno de los lados, estilo nórdico, todo muy pensado para el movimiento y disfrute de su familia. El aparador medía casi 3 metros de ancho pero se lucía maravillosamente. Estuvimos trabajando distintos papeles pintados, sobre todo geométricos, pero este fue el ganador y de aquí sacamos el color de la estructura y los detalles.

El sobre del aparador lo hicimos con tablones largos de pino que le daban un rollo muy natural abundando así en su lado más nórdico.

Rescatamos las filigranas de puertas y cajones, las pintamos en un tono granate y las volvimos a colocar encima del papel pintado.

Y así de bonita la dejó nuestra clienta

Despiece 2: rescate de una de las vitrinas para el baño

A lo largo del proceso de transformación del aparador, Mar nos comentó que necesitaba una vitrina para el baño, enseguida le señalamos que la boisserie antigua de su abuela tenía dos y que se podía rescatar una y completar con algunos elementos para adaptarla. Preparamos proyecto y presupuesto y finalmente quedó convencida.

Diseñamos el exterior en blanco con un sutil efecto decorativo y el interior en azul. Reaprovechamos las estanterías que ya tenía y las dejamos en su color para que aguantara mejor los productos de baño ya que estos suelen hacer muchos cercos en la pintura.

Así quedó la vitrina una vez reparada y lacada.

Añadimos unas patas para subirla en altura y que así quedara realmente práctica y muy cómoda.

Aprovechamos los embellecedores de la boisserie para completarla y recordar el origen de la ahora vitrina y, oye, ni tan mal.

Aprovechamos los embellecedores de la boisserie para completar la vitrina y recordar el origen de la ahora vitrina y, oye, ni tan mal.

Sospechamos que el resto de mueble podía tener más utilidades pero no existían más necesidades por satisfacer, así que en este punto de aprovechamiento nos quedamos con nuestra clienta la mar de contenta. Aquí van los antes y despueses. Gracias por leernos, un saludo restaurador.