Te presentamos esta pareja de sillones tapizados después de un trabajo intenso, hecho en equipo y en ocasiones desde la distancia, cargado de expectativas y de buen rollo tanto por la parte de nuestros clientes como por la nuestra. Gracias, chicos, por vuestra confianza y aquí está el resultado de nuestro trabajo en equipo.
ADVERTENCIA: Los dibujos no están casados porque se necesitaron varios cambios de diseño y disponíamos de esta tela.
María compró estos sillones con el firme propósito de retapizarlos pero el trabajo quedó pendiente por un largo tiempo. El inicio de la convivencia con su chico reavivó el proyecto y a través de él, ella nos encontró a nosotros. Cuando nos vimos para hablar sobre lo que necesitaba, nos dijo ¡quiero color en mi casa! y finalmente lo consiguió, como dice el refrán ¿no quieres caldo? pues toma dos tazas.
Su hogar es amplio, de suelo de mármol y en tonos claros, muy sereno, muy luminoso, algún toque zen, es un espacio muy agradable y elegante. Nuestro último mensaje antes de entregarle el trabajo fue: la primavera va a llegar a vuestra casa, algo así le pareció a ella cuando vio los sillones porque quedó enamorada a primera vista del resultado, y nosotros, encantados de la vida.
¿Qué te parece el antes y el después? ¡no hay color!
El encargo consistía en encontrar unas telas con flores y coloridas y tapizar con ellas una pareja de sillones grandes y señoriales, los cuales reproducen un diseño antiguo.
En un principio, hubo que hacer una criba importante de telas y, a comandita entre Lidia en Elche y yo en Cartagena, fuimos haciendo caminito, no exento de dificultades, hasta llegar a ver la luz. La casa de géneros de decoración Güell Lamadrid fue mi recomendación para Lidia y encontramos en ella las telas para su sillones.
Los sillones van tapizados con un coordinado de dos tejidos: rosa francia jaspeadita en la parte exterior, los brazos, la pieza delantera del asiento, una cara de los cojines (se le puede dar la vuelta también) y los vivos. Este género va todo rematado por una tira de tachuelas en dorado, a juego con los detalles de la madera. La otra tela de fondo vainilla y estampada con ramajes cuajados de frutas y flores va puesta sobre el respaldo y la otra cara y banda de los cojines. La pasamanería escogida es un cordón-joya muy elegante.
El proceso de tapizado terminó con una jornada de trabajo al aire libre, aprovechando el buen tiempo.
Nos despedimos de ellos con mucho cariño y deseamos que esta pareja los disfrute por muuuuucho tiempo.
Buena semana, querid@s

















