En nuestro taller de restauración y tapicería de muebles en Cartagena recibimos estos encargos con mucha alegría: en este caso se trataba de generar un nuevo mueble, una mesa de ajedrez muy original, con una pata de máquina de coser familiar marca Wertheim en un estado ruinoso.

Nuestra aportación en este trabajo ha sido la de restauradores y facilitadores de este proyecto, en cuanto al diseño, Sonia lo tenía muy claro y el resto lo ha hecho el mismo pie de máquina de coser antiguo, que ha ido dando también sus pautas. Por nuestra parte, el trabajo artesanal ha sido un proceso arduo pero sin duda ha merecido la pena. Pasen y vean.

Éste era el estado inicial del pie de máquina castigado por los años y por un pintado intermedio que le hicieron hace algún tiempo:

Tras las conversaciones previas con Sonia para establecer el objetivo final, nos pusimos manos a la obra: había que arrancar toda esa pintura:

Qué gozada ver caer los trozos de pintura vieja y descubrir el esqueleto del hierro desnudo. Esta labor la llevó a cabo una asistente que teníamos en ese momento llamada Manuela. Cada amarquimia tiene lo suyo, pero en ocasiones hay que llegar a los huesos para luego volver a vestir. Tras quitar todo este sobrante, vinieron muchas horas de lija en la compañía silenciosa del pie de máquina. Se descubrieron varios secretos  como que en el pedal escondía el logo de la marca Wertheim, un enano con un pico en latón.

También que la tracción era de madera y que era mejor conservarla en su color original:

Mientras la restauración de las patas iba ganando terreno, Javi se dedicó al tablero. A Sonia le apetecía aportarle practicidad al pie de máquina de coser y hacerlo mesa, el añadido del tablero de ajedrez permitía, de manera muy elegante, incluir su color preferido, el naranja, en el diseño final de la amarquimia. Una vez pulimentó la madera en crudo y la tintó suavemente, Javi se dedicó a pintar el tablero, definiendo finalmente su perímetro con un pirograbador y cubriendo todo el trabajo con un barniz protector.

Era entonces el momento del punto mágico: ensamblado de las partes y entrega a su legítima duela y co-creadora. El hueco en su hogar estaba ya preparado y éste es el resultado final:

Sonia quedó entusiasmada con el resultado, superó sus expectativas, sin duda hizo muy bien en seguir su intuición amarquímica, nosotros estábamos felices con ella y compartimos la alegría de participar en este proceso tan bello. Gracias, Sonia, por la confianza, y por permitirnos participar en la creación continua de tu hogar.

Buena semana!